Impuestos valencianos 2026
Para familias, autónomos y pequeños negocios que compran, heredan, donan o planifican su patrimonio en la Comunitat Valenciana.
La Ley 5/2025 trae una rebaja fiscal que conviene mirar con calma, porque no todo baja igual ni desde el mismo día. Desde el 1 de junio de 2026, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales en la compra de inmuebles pasará, con carácter general, del 10 % al 9 %. En una vivienda de 200.000 euros, hablamos de unos 2.000 euros menos. No cambia la vida, pero en una compra donde cada gasto cuenta, se nota.
La norma mantiene el 11 % cuando el valor del inmueble o del derecho transmitido supere el millón de euros. Es una forma de aliviar operaciones medias sin tocar las grandes, aunque deja una sensación conocida: comprar una casa sigue acumulando demasiados costes justo cuando más financiación necesitas. También bajará el tipo general de Actos Jurídicos Documentados, del 1,5 % al 1,4 %, una reducción pequeña, pero útil en determinadas escrituras.
En Sucesiones y Donaciones, el cambio más interesante no está en hijos, padres o cónyuges, que ya cuentan con una bonificación del 99 %, sino en hermanos, tíos y sobrinos por consanguinidad. Desde el 1 de junio de 2026 tendrán una bonificación del 25 % en herencias y donaciones, y desde el 1 de junio de 2027 subirá al 50 %. Es una corrección razonable, aunque llega tarde y por etapas.
La parte menos cómoda es que los beneficios siguen rodeados de fechas, requisitos y formalidades. En donaciones, la escritura pública no es un detalle menor: es una condición clave, y si se dona dinero debe quedar clara la procedencia y el movimiento efectivo de los fondos. Además, las reducciones familiares de 100.000 euros, que pueden llegar a 156.000 euros en menores de 21 años, obligan a revisar operaciones anteriores y no improvisar.
La lectura práctica es sencilla: 2026 será un año de transición fiscal. Comprar, donar o aceptar una herencia unos días antes o después puede cambiar la cuenta final. La rebaja es bienvenida, sí, pero la planificación sigue siendo más importante que la prisa. En impuestos, muchas veces ahorrar no depende de hacer cosas raras, sino de hacer lo correcto en el momento adecuado.
LET’S GO
Gabi Martínez
Economista
MARTINEZ ABAD CONSULTORES

